Sobre estética

Menos mal que se pasó del concepto estético de lo bello, al concepto de lo sublime… el responsable fue Kant.

Si el arte ha de estar relacionado con la vida, su referente ha de ser algo que se genere en la vida, la vida no es siempre bella, es más, la mayoría de veces es horrible. Las experiencias que vivimos, muchas son traumáticas… entonces, ¿cómo es que no se utilizaba el concepto de lo sublime en teoría estética?

 

También se ha de tener en cuenta, que cada época tenía sus propios estilos artísticos, y que para que surgiese el concepto de lo sublime, se debía crear un tipo de arte que permitiese utilizar el concepto de sublime.

 

El arte, al fin y al cabo entra dentro de la política. Contenga o no aspectos políticos en su contenido, la obra genera actos políticos, genera encuentros entre personas, genera un cuestionarse y auto cuestionarse, genera pensamiento e interacción. Por lo tanto genera espacios políticos.

Dependiendo del tipo de arte, los consumidores que se reúnan en torno a él, serán un tipo de personas, con ciertas ideologías, y lo más importante, una sensibilidad común, una manera de ver y vivir en el mundo parecida.

 

Esa coincidencia en los espectadores de cada tipo de arte es muy importante, se pueden hacer análisis y psicoanálisis del grupo de personas que se reúnen alrededor de una obra de arte.

Seguramente son personas con rasgos parecidos en su subconsciente, por ello tienen una sensibilidad similar.

El arte ha de ser un generador de pensamiento, ha de remover el espíritu, para podernos auto cuestionarnos y cuestionar el mundo…

 

La estética, teoría sobre el arte y la naturaleza, es una ciencia especulativa, quizás la que más lleva  a interpretaciones personales, es por ello que hace educar y hace auto educarnos. Pensando sobre estética y sobre teoría del arte, conocemos mejor nuestros sentimientos, nuestras sensibilidades y la forma que tenemos de ver el mundo.

Pensar sobre los gustos y lo que generan, es un acto de autoconocimiento y genera a posteriori un modo determinado de actuar.

Cuando nos dedicamos a prestarle atención a lo que sentimos como espectadores de una obra de arte, nos estamos mirando interiormente, y podemos empezar a ver el mundo con la sensibilidad con la que observamos una obra de arte.

¿Acaso la mayor obra de arte que ha generado la humanidad, no es la biodiversidad humana, la interacción, y el modo de comportarse de la sociedad y de nosotros mismos viviendo en sociedad?

A lo largo de la historia de la humanidad, ha cambiado el tipo de sociedades. Cabe preguntarse, si el arte siempre ha acompañado a ese cambio, o si el arte ha ayudado a generar esos cambios de cosmovisión.

Aquí tenemos un tema sobre el que deberíamos pensar profundamente, los grandes artistas, dicen que han estado avanzados a su época. Ellos originan cambios de mentalidad en la sociedad, o simplemente narran los cambios que se originan en sus sociedades.

El arte, la poesía sobre todo, ha sido el lenguaje y la forma de explicar los sucesos místicos de unos pocos. No hace falta creer en el misticismo, para darse cuenta del porqué es tan apropiado el verso para tal pensamiento.

El arte toca la fibra, tanto al artista como al espectador, les lleva junto a su propio ser, siempre tan escondido para todos.

 

¿Qué sería de la vida sin el arte?, el arte es un medio para depurar los sentidos, en la medida en que se consume arte, los sentidos se forman y se preparan para consumir más arte, además, en el proceso, va pasando el tiempo y los sentidos están más preparados para consumir arte más elaborado y de más calida.

 

Aunque eso de la calidad en el arte sea totalmente subjetivo, sí que es cierto, que algunos artistas con su trabajo han ayudado a cambiar la sensibilidad de algunas personas, y a la larga de la sociedad. Han dado un paso para entrar en una nueva sensibilidad histórica. Normalmente al principio han sido mal y poco comprendidos, pero, dado, que todos evolucionamos antes o después hacia el mismo lugar, dado que la cosmovisión, debido a los cambios históricos y culturales, nos lleva hacia un modo de pensar y de sentir.

 

¿Qué se le puede pedir a un artista? El artista ha de componer la nueva sensibilidad de su época. Probablemente muchos miembros de la población no han llegado a poseer todavía dicha sensibilidad. Por eso los artistas son precursores, además de componer la nueva sensibilidad la moldean como ellos creen que debe ser. Para ello se han de fijar en los cambios sociales y políticos, en los cambios científicos, y en los cambios culturales que se van dando. Podríamos decir que el verdadero artista es un visionario.

 

¿El gran creador, saca materia de la nada, o transforma la materia en sentimientos? La composición de su obra está lejos de ser perfecta, quizás es lo que le diferencia del supuesto creador de nuestra realidad.

¿Estoy comparando al artista con Dios?, lo que ocurre es que si como dicen los religiosos, Dios es puro ser, pensamiento de pensamiento, se piensa a sí mismo, el artista, en el momento creativo, se conecta completamente con su ser, dejando su materia olvidada. Y los que hace es plasmar su ser y sus sentimientos en la obra, en el fondo también es pensamiento de pensamiento.

Las grandes obras de arte han sido descripciones relevantes del propio autor, de sus más recónditos pensamientos, pareceres, sensibilidades y emociones.

Eso unido con la capacidad de expresarlo, diferencia a unas personas creativas de otras.

 

El verso, como vemos por ejemplo en San Juan de la Cruz, es el medio idóneo para llegar al ser, para San Juan de la cruz, al ser que es Dios, para otros poetas al propio ser.

Y me dirán, ¿qué tiene esto que ver con la política? Tema tratado en páginas anteriores.

La metafísica y la política siempre se han dado la mano. La metafísica imperante, siempre ha sido la educación de la población, por la tanto siempre ha sido política. Cuando estudiemos en serio el ser de los verdaderos artistas y creadores, tendremos una espiritualidad mucho más diversa, sin tanto centralismo ni dogmatismo, quizás nos daremos cuenta de que no hay una gran verdad, hay tantas verdades como pareceres  y espiritualidades subjetivas encontremos.

Los fundamentalismos caerán por su propio peso, y la estética puede por fin formar parte de las principales disciplinas educativas.

 

Cuándo sabemos, que el arte es política, sin que haya una denuncia social explícita, podemos  comprender por qué todos opinamos e intentamos comprender las obras de arte. Cuando no entendemos alguna, es posible que sea porque está compuesta fuera de nuestro mundo abstracto.

Para comprender el arte se han de dejar fuera de la cabeza cualquier estereotipo artístico, abrir la mente y captar la propuesta artística, es posible que racionalmente no la comprendamos, pero si nos produce unos sentimientos concretos, significará que nos ha llegado, que hemos hecho nuestra la obra. Qué realmente, esa obra que hemos visto, oído o tocado, dice mucho y lo que dice tiene que ver con nosotros, somos seres impredecibles, y a veces los encuentros más fortuitos son los que más nos hacen pensar y por supuesto luego discutir con nuestros iguales.

Si el encuentro fortuito es con una obra artística, el primer diálogo debe ser con dicha obra, miro la obra, me produce sentimientos, luego le pregunto a la obra, preguntándomelo a mí mismo, por qué me ha producido estos determinados sentimientos. Averiguándolo, me conozco un poco más, y conozco mejor el mundo que me rodea.

 

 

El arte puede ser un elemento de terapia personal, tanto por parte del creador como por parte del espectador.

Se puede hacer una analogía entre el psicoanálisis y el arte terapia. En el psicoanálisis el paciente interpreta sus sueños y sus malestares, los interpreta tratándolos desde su parte irracional, lo que intenta cambiar es su subconsciente, cuando hace la interpretación de su parte irracional, quizás está empezando a sanarse, ya que la parte irracional es la que maneja nuestras emociones, tanto negativas como positivas.

En el arte terapia ocurre lo mismo, el paciente crea una obra de arte sin racionalizar en ningún momento ni la forma ni el contenido, ni siquiera el proceso de creación. Por lo tanto la obra es producto de nuestra parte irracional. Cuando la obra está acabada, el paciente interpreta su obra y con ella interpreta sus emociones, las que han servido para componer la obra en el momento que racionaliza esos sentimientos y les da forma,  entonces es posible que empiece su sanación.

 

El arte es útil, es un eje político, es arte terapia, con él se educa nuestra sensibilidad. El arte es una parte de la sociedad indispensable, con él se puede conocer en que sitio está la sociedad, sus déficits y sus puntos fuerte, es un instrumento de crítica y auto crítica. Todas las sociedades a la largo de la historia de la humanidad, han tenido arte y lo han interpretado, ¿por qué se le tiene tanto miedo?

Porque hace a la sociedad más libre, contestataria y crítica, porque hace al sujeto más sano, y  con mayor capacidad para clarificar sus ideas, incluso para tener ideas propias.

 

La estética es la ciencia que racionaliza, que hace consciente en la sociedad la labor, la pureza, el porqué de la importancia del arte, hace consciente y racional sus emociones y su espíritu.

Vuelvo a repetir, la persona que está suficientemente cultivada para ser crítico de arte, que sea capaz de observar una obra y decir por qué le gusta y cuál es su espíritu, será una persona con una mirada individual hacia el mundo, con criterio y normalmente constructiva.

El concepto es importante en la obra de arte, pero no esencial. Muchas obras muy importantes, tan solo han sido expresiones del sentimiento del autor, no tenían concepto alguno, y su significado era simplemente el que le quisiese dar el espectador. Nunca sabremos lo que sentía el autor y por qué lo quiso plasmar en forma de obra de arte.

La impresión que se lleva cada espectador de las obras de arte, es realmente lo valioso. Cuánto más intensas sean esas impresiones, mayor es la fuerza expresiva de la obra. A mi entender, será de mayor calidad, siempre y cuando esa fuerza expresiva no provenga del sensacionalismo, ni del sentimentalismo nocivo.

 

Llegando a conclusiones, diremos que el arte genera espacios políticos donde sus integrantes educan su sensibilidad. La sensibilidad proveniente por el consumo del arte es algo constructivo individualmente y socialmente.

 

El artista, normalmente crea para él mismo, lo que ocurre en el mejor de los casos es que, a posteriori, sus obras llegan al público. El artista es un virtuoso, sabe objetivar sus emociones en sus obras de forma única. El verdadero artista tiene su propio lenguaje, y su propia marca de producción. Los conocidos ven una de sus obras y saben que es de él.

Esas obras pueden ayudar a una mejor evolución del mundo, ya que hace a las personas  más críticas, pero sobre todo, generan preguntas irresolubles objetivamente, pero no subjetivamente. Aparecen en las personas, planteamientos vitales diversos, ricos y que nutren individualmente.

 

El pensamiento está inmerso en las obras de arte. Si una obra de arte no tiene pensamiento, puede ser también pensamiento irracional, carece de contenido específico. Por lo tanto perderá su valor.

 

Separar pensamiento, arte y ciencia es un error. Las tres formas de trabajo se basan en el conocimiento, algunos tipos de conocimiento pretenden ser más objetivos y otros más subjetivos. La ciencia intenta plantear su conocimiento desde la objetividad absoluta. La filosofía como ciencia especulativa, aunque intenta desarrollarse desde cierta objetividad, es bastante subjetivo, mientras que el arte es el conocimiento subjetivo por excelencia.

Contradiciendo lo dicho anteriormente, aunque algunos tipo de conocimiento sean más objetivos que otros, al final todo el trabajo para conocer, pasa por nuestros sentidos, y nuestros sentidos son nuestro aspecto más subjetivo que existe, cada individuo siente individualmente y de forma única.  Por lo tanto por más que se quieran hacer contrastaciones  a partir de experimentos, la ciencia se construye a partir de unos sentidos particulares.

También se ha tener en cuenta, que aunque los sentidos nos individualizan, desde hace tiempo se intenta llegar a los sentimientos colectivos, lo cual es una paradoja.

Cuando realmente se llegue a unos sentidos colectivos, el arte habrá muerto. Y puede ser la mayor pérdida ocurrida en la historia de la humanidad.

 

La vida la vemos a través de nuestros sentidos, ¿vale la pena educarlos y cultivarlos, para enfrentarnos al mundo desde una mirada más crítica y concluyente, y para que al individuo cultivado, no le pasen por alto sus cuestiones esenciales?, ¿quizás sea una manera de que el mundo, la humanidad, vaya algo mejor?

 

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